domingo, 20 de marzo de 2011

"Prosas profanas"

¿Te gusta amar en griego yo las
fiestas galantes busco, en donde se recuerde
al suave son de rítmicas orquestas
la tierra de luz y el mirto verde.


Rubén Darío

jueves, 10 de marzo de 2011

Hoy leí...

Hoy leí:
"No debes llorar como una mujer lo que no defendiste como un hombre..."
Y yo le pregunto a quien lo escribió si a caso son solo los hombres quienes defienden lo que no quieren perder.

domingo, 30 de enero de 2011

Relájate que la vida no es más que un viaje, uno tal y como el que acabo de hacer
Viajé mirando al suelo. Comencé mirando un piso de asfalto, hierviente, oscuro, sucio, feo; y llegué a un suelo que era transparente, azul y con vida: el mar.
Olvida todo aquello que no es más que el pasado, repleto de problemas que no hacen más que agobiar tu vida actual. Relajación. música, y cariño, no se necesita más.





sábado, 15 de enero de 2011

Soy de las que cree firmemente que el calor y el frío son sicológicos.
Soy de las que aún cree en las personas que me han hecho daño.
Soy de las pocas personas que aún disfruta pasar un sábado en le noche en familia.
Soy una de las pocas que cree que el perro no es amigo del hombre, sino que lo es el gato.

Sí, diga lo que piensa, soy una de las tantas idiotas que aun cree.

miércoles, 5 de enero de 2011

Siempre

Cuando leo el horóscopo obligadamente, al hacer el puzzle o el sudoku, leo mi signo y el siguiente por inercia.

lunes, 3 de enero de 2011

Muriendo


Acostada en una sala con un clima frío y poco amoroso estaba yo. Miraba al techo sin pensar nada, solo veía un cielo de color blanco con alguna que otra grieta, estragos de alguna tragedia mayor.
A mi lado la incondicionalidad que lanzaba una lágrima, tomaba mi mano como si fuera la última vez. Aun así, yo no comprendía nada, simplemente escuchaba las voces de quienes decían quererme, todos lloraban, y yo solo miraba fijamente. Mis cuerdas vocales no respondían y mucho menos mi cuerpo. ¿Por que sucedía eso en mí? ¿por qué ella lloraba desconsoladamente diciendo que jamás volvería a ser la misma?. No entiendo.
Ahora mi cuerpo sufre cambios que jamás había experimentado, rígido como nunca lo había sentido, mis ojos se cierran y en el fondo se ciegan cada vez más por una extraña luz. De pronto, no siento nada, solo la lágrima de la mujer incondicional que tenía a mi lado que cae sobre la mano que cogía, sentí su aroma y escuché el pitido de la máquina que decía que ya había muerto.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Carta de ella

La memoria no es cien por ciento confiable, dicen los expertos, siempre existen detalles que se nos van borrando, o simplemente vamos cambiando con el paso del tiempo. Pero ella me escribe que por más que el tiempo, los meses y los años pasen, los detalles no se escaparán como pajaritos a quienes se les abre una jaula.
Han pasado como 360 días, un poco más quizás, entre ellos lluvias, inundaciones, calor infernal, incendios, risas y lágrimas en que el episodio ese que ella escribe está intacto, intacto, intacto.
Dice ella que todo comenzaba con una sonrisa, fluía con abrazos sinceros y concluía con una sonrisa y un 'te quiero' nostálgico con la duda de cuándo se volverían a ver.
Con esos pequeñísimos, pero valiosos, detalles ¿quién no los recordaría perpétuamente? , creo que más de alguien lo ha sentido. Y así sigue contándome sus historias, en las que ella era la protagonista esencial, en las que las sonrisas eran un plus para señalar la nostalgia de aquellas épocas hoy.
Mi amiga despide su carta diciendo cuanto es que extraña esos gestos, pero que no se arrepiente de nada, pues aunque ya no están, ella al menos hizo todo lo posible para recobrarlos, y fue el destino el que no quizo entregárselos nuevamente.

martes, 28 de diciembre de 2010


"Aprende a obsequiar tu ausencia, a quien no aprecia tu presencia"

*Sepa Moya quien lo dijo, pero bastante cierta que es la cosa.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ella abrió uno de sus estuches, uno de esos en que tiene su goma de borrar situaciones de la vida.
Abrió el estuche, sacó su goma de borrar situaciones.
Abrió el estuche, sacó su goma.
Abrió el estuche.
Borró todo.

Ella hoy, es feliz.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Ashú!

Ayer mientras miraba por la ventanilla del auto, veía miles de pelusas viajar hacia el otro lado de la cordillera. Mientras tanto, el río corría y la sombra de un puente de palitos ferrocarrileros le hacía sombra como si fuese un piano. Reía, reía porque nada me preocupaba, cantaba al ritmo de las canciones de la radio y no quería más que aquél momento no terminara jamás.
Pero terminó, terminó y de la manera más brusca: con el estornudo por culpa de las pelusillas viajeras y tú riéndote de mi.

sábado, 9 de octubre de 2010

1


ein

jeden
ένα
um
หนึ่ง



Le queda claro...

sábado, 2 de octubre de 2010


A mi me gustaban los tiempos en que cogíamos flores y hojas, y las dejábamos en nuestros cuadernos o agendas; luego de un tiempo, abríamos nuestros cuadernos o agendas y las encontrábamos en algún escrito o fecha particular. Eso me gustaba.
Hoy me sucedió eso, encontré- creo- una de las primeras sonrisas que me obsequiaste; una flor blanca, robada de los jardines que solíamos recorrer, alegre en aquel momento, pero que hoy olvidada está aquí, seca, marchita y tan solo acompañada del recuerdo de tu sinceridad, esa de la que yo confiaba ciegamente, esa de la que hoy hasta dudo de su existencia.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Dígame-lo

Dígame usted que sabe tanto:
Qué le sucede al mundo que la gente ha muerto, muere y morirá de hambre, que las ballenas poco a poco van desapareciendo, que salen a flote las mentiras y una se va dando cuenta de que las personas son más falsas que Dios.
Dígame qué sucede, dígamelo.



esta la firmo Yo.-

sábado, 25 de septiembre de 2010

"Maldita primavera"



Yo hoy, como soundtrack, me quedo con la ya archi-repetida canción de Yuri: Maldita primavera, y no porque quiera "enamorarme ahora" o cosas de ese estilo, sino porque a pesar de que esta estación es una de mis favoritas, la odio con todo mi ser cuando de hablar de plátanos orientales se trata.
En días despejados, como el de hace unos cuantos días, al querer pasar un momento agradable-entre otros desagradables- en el bandejón de una inmensa avenida, tirada en el pasto, en buena compañía y con un ruido de autos que en los semáforos rojos se silenciaban, ahí estaba ella, esa maldita primavera que no hace más que arruinar el silencio de los discos pares y semáforos colorados de la ciudad. Ahí están los pajaritos que con su revoloteo no hacen más que revolver las pelusillas que están quietas en las ramas de los árboles.
Yo antes no era de las que odiaba esta estación, quizá porque ni cuenta me daba de que hablaba gangosa, de que me lagrimeaban los ojos y de que me picaba la nariz; sin embargo, hoy si bien no la aborrezco, la considero maldita.

jueves, 23 de septiembre de 2010


Remolacha inconsciente, verdura asesina con ojos fritos de tanto hervir. Mira tus pupilas putrefactas de tanta maldad asechándote, de llamadas telefónicas con un olor inaguantable. Mírate, sedúcete con esa putrefacción que no hace más que desconcertar mi tranquilidad alba y soberana.
Comparta con quienes expelen de su mismo aroma, de aquella esencia que al mundo muestran floral, pero que no es más que un podrido espíritu de supervivencia, que no hace más que vivir en base a sus instintos carnales, repletos de sexualidades inconclusas y enfermedades contagiosas, con halitosicos besos con aromas a pantanosos. Así eres tú, remolacha inconsciente.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Luego de tantas alegrías, bailes y comida abundante, llega la tristeza, la quietud y el hambre.



Y usted: no dice na'.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Poco a poco








Poco a poco nos desvaneceremos. Porque hoy a la noche se corta la luz.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Cataplam, cataplam.

Con unas decenas de cartas sin entregar y otras poesías más en la mente, pues el temor de escribirlas y que sean leídas por ojos curiosos es mayor, así estoy. En un momento del día en que la realidad supera la ficción: son cajas y cajones de papeles escritos con la finalidad de decir lo que no se puede, o lo que no me atrevo.
Con la cabeza repleta de canciones que más de alguna vez sonaron como coros de comidas en lugares impensables, en la cima de un cerro, en la azotea de un departamento, en el extremo del país...¿Quién sabe? sí, alguien sabe, sin embargo, no quiero entrar en detalles que ya no valen la pena.
En aquel cajón hay también imagenes de películas, de lugares verdes y de fotografías en blanco y negro. Quedaron en esa cajita de color rosa llaveros de muñequitas de madera, abrazos escondidos, flores gigantes sacadas de un jardín gigante, cortadas con un cariño gigante y con miles de poemas con "concederes" gigantes. Ahí quedaron.
Esa cajita rosa, tiene una tapita, esa abre y cierra, una y otra vez, una cinta azul que se enreda entre los dedos de quien guarda gigantografías y cosas por el estilo.
Sí, la realidad supera la ficción, la supera.

lunes, 30 de agosto de 2010

Un par o tres, quizás más

En unos días más.
En unos días más será
En unos dias más sera algo
En unos dias más sera algo extraño
En unos dias más sera algo extraño de recodar
En unos dias más sera algo extraño de recodar sin
En unos dias más sera algo extraño de recodar, sin embargo,
En unos dias más sera algo extraño de recodar, sin embargo, nada
En unos dias más sera algo extraño de recodar, sin embargo, nada he
En unos dias más sera algo extraño de recodar, sin embargo, nada he de lamentar
En unos dias más sera algo extraño de recodar, sin embargo, nada he de lamentar
Las mujercitas no son sensibleras, no son, no son. No lo son. No lo soy.
Se cierra.

sábado, 28 de agosto de 2010

Hoy

Hoy parada en el mismo lugar del vagón, miré a un señor que leía muy atentamente- y con una sonrisa entrelabios- su revista de masajes tántricos.

jueves, 26 de agosto de 2010

Nuevamente: hoy.

Hoy, como muchas veces me detuve a mirar a la gente que circula por esta-asquerosa-ciudad. Miraba atentamente si había algún par de ojos que demostrara sinceridad, que brillara, en cierta medida buscaba un reflejo de algo más que el de sus propios zapatos grises; pero no. No vi nada.
Hoy como muchas veces intenté mirar alguna sonrisa sincera, alguna que no fuera la muestra del buen dentífrico o del presumir de la excelente clínica dental que son capaces de pagar al contado, pero no logré encontrar nada. Veía labios maquillados de falsas sonrisas, frente a mi, habían bocas que no lanzaban más que palabras falsas. Que pena. Que rabia. Que decepción.
Hoy, como muchas veces intenté dar solución a mis problemas, pero adivina con qué me encontré, con que empiezo a contagiarme de esos ojos sin brillos y esos labios pintarrajeados de saludos hipócritas, y de malas intensiones disfrazadas. Que pena, que rabia, que decepción.

jueves, 19 de agosto de 2010

Como me habría gustado seguir escribiendo esa historia de conceder, esa que tenía números, colores y sabores que nadie más entendía.
Espero que no se haga tarde, espero que no oscurezca pronto. Ojala los sabores no se hagan amargos, los colores no sean opacos y los números no se desvanezcan sino que se hagan infinitos.

Desperté.

Guindo



Subiré por tus ramas iré

llegaré y me meceré.

Me iré tan alto como pueda

para que no me alcance la pena.

Las cosas desde aquí

se ven mucho mejor

prefiero quedarme así

y que nadie venga por mi.

El viento tocará mi cara

y calmará esta pena rara.

El viento tocará mi cara

y calmará esta pena rara.

Buscaré tus guindas y comeré

y sin querer con lo amargo acabaré.

El viento tocará mi cara

y calmará esta pena rara.

Buscaré tus guindas y comeré

y sin querer con lo amargo acabaré

y sin querer

con lo amargo acabaré . . .

miércoles, 18 de agosto de 2010

Quizás

Quizás sea el paso del tiempo. Quizás.
O puede ser que la vida sea así. Quizás.
Enfrentar soledades arbitrarias, reales, no imaginarias. Quizás.
Demostrar que nada ni nadie es necesario,
darse cuenta que lo verdadero no ha existido jamás. Quizás.
Palpar resultados que no han sido más que frutos
de relaciones inconsistentes, basadas en la mezquindad de los demás.
Quizás.
Tú estás solo, te sientes solo, naciste así y morirás de la misma manera.
Quizás, lo más probable es que sí.
Yo anhelo de una compañía sincera
sueño con la no-soledad, pero no sabré si eso es real,
no se si pueda, no sé si exista eso.
Quizá sí: la optimista.
Quizá no: la pesimista.
Nadie lo sabe, no tú no yo, nadie.
Quizás.

sábado, 14 de agosto de 2010

Quitando la causa cesaría el efecto

Dime si quizá quitando la causa
cesaría el efecto de aquello
no me digas que los silencios no duelen
no me digas que la inacción
es el mejor aliado de las mentes enemigas
no reiteres que las lamentaciones son tus consejeras.
Deja de lado la tormenta
saca de tu cabeza las nubes negras que has creado
no dejes que tus silencios suenen como truenos
como ruidos que me ensordecen.
Resguárdate de la lluvia que cae de tus mejillas
déjame ser tu resguardo.
cúbreme de los rayos insensibles que han de
salir de tus ojos húmedos.
No quiero más tormenta
no quiero lluvia
anhelo el sol.
Quizá guardando por un instante
la causa, cesaría por otro instante
el efecto, ese que ya nos atormenta otra vez.




En ocho un cuarto
En miércoles once
En agosto
Dos años antes del fin.