Tú, mujer con pelos enormes y cabeza que gira al compás de tus músicas violentas, ten en cuenta que la destrucción no es parte de una vida emocionalmente al borde del abismo y, que depende de las caídas de los demás para completar tu felicidad.
Aquella facilidad de reír, pero el constante lagrimeo nocturno de tus ojos no es normal. No.
Nada personal.-
Nada personal.-